El yodo. Un ingrediente importante en la dieta vegana

El yodo es un mineral que se encuentra, principalmente en el suelo y el agua salina. Es por ello que la cantidad de yodo presente en los vegetales depende de la cantidad de yodo que se encuentra en el suelo, donde son cultivados.

La función principal del yodo, es regular el funcionamiento de la glándula tiroides.

Este mineral también ayuda a mantener la presión arterial, peso corporal y la temperatura corporal.

Colabora con la salud del cabello, al mantenerlo brillante al igual que los dientes.

Por otra parte, la falta de yodo lo que conduce a la pérdida de energía.

Las principales funciones del yodo son:

  1. Facilita el  crecimiento.
  2. Ayuda a mantenernos en forma, ya que colabora para quemar el exceso de grasa que tiene nuestro cuerpo.
  3. Mantiene nuestra salud mental, mejorando la agilidad mental.
  4. Interviene en procesos neuromusculares.
  5. Participa en el funcionamiento celular.

 

Es importante tener un nivel equilibrado de yodo en nuestro organismo. La ingesta recomendada es de entre 100 a 300 microgramos al día. Ya que su carencia o su excesividad pueden provocar diferentes afecciones en nuestro cuerpo.

Afecciones por el yodo

En las mujeres embarazadas, un nivel bajo de yodo puede admitir la aparición de cretinismo en el bebé, que implicará problemas en su desarrollo físico y mental  a lo largo de toda su vida.

En la edad adulta, la carencia prolongada de yodo provoca la aparición del conocido Bosio, que es la inflamación exagerada del cuello, donde se encuentran las glándulas tiroides.

El yodo en exceso puede causar hipertiriodismo: aumento en la producción de hormonas tiroideas, lo que genera un incremento del metabolismo general de la persona que provoca adelgazamiento, nerviosismo, problemas cardíacos, entre otros síntomas.

Cuando la ingestión de yodo es baja, sobre todo en los veganos, es importante tener en cuenta que hay ciertos alimentos que normalmente son saludables, pero que contienen lo que se llaman “bociógenos”, que son sustancias que pueden interferir con la absorción del yodo o con la secreción hormonal del tiroides.

Se debe tener mucho cuidado con el consumo de coles, como el repollo, los repollitos de Bruselas, el brócoli y el coliflor, que aumentan la necesidad del yodo, especialmente si se consumen en forma cruda. La soja, la linaza cruda, la mandioca (usada en la tapioca), los boniatos, las habas de Lima, el maíz y el mijo también aumentan la necesidad del yodo.

Te dejamos una lista de los alimentos en los que se encuentra el yodo:

  • Sal marina
  • Alga Nori
  • Judías blancas cocidas
  • Fresas
  • La sal yodada
  • Papa con cáscara al horno
  • Soja
  • Cereales
  • Acelga
  • Calabaza
  • Espinacas
  • Hojas de nabo
  • Habas
  • Ajo

El alga nori es baja en yodo y puede consumirse en grandes cantidades al día sin preocuparnos por el exceso de yodo.

Añadir con frecuencia pequeñas cantidades de algas en polvo o escamas al cocinar guisos y curris, o como condimento a otros alimentos, es una manera excelente de proveernos de una adecuada cantidad de yodo (si no se toman otros suplementos) y es una práctica saludable para los veganos.

La mente simplemente funciona mejor cuando se le suministra al cuerpo el yodo que necesita.

Compartir en Google Plus

Dejanos tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *